La “isidoriana”, que describe una tierra plana, tripartita y circular en la que toda la ecumene, la tierra habitable, se ajusta a los tres continentes conocidos.
El Beato de Liébana, contemporáneo de Carlomagno, escribió hacia el año 780 unos comentarios al Apocalipsis que alcanzaron fama mundial. Junto a estos textos se encontró un mapamundi cuyo desarrollo abarca desde el siglo VIII al XIII.
En la Edad Media, hay una separación de tierras y aguas: una única masa de tierra rodeada de agua, el mundo se divide en tres partes: Europa, Asia y África. Que se corresponden a los tres hijos de Noe: Sem, Cam y Jafet. Lo explicó Pasapues en Laboratorio Cadius en Zaragoza sobre Cartografía Medieval y lo comenta con material fotográfico.